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Dermopigmentación, una técnica indolora para resaltar la belleza natural
Procedimientos cosméticos. Maquillaje permanente. Trazado, relleno y delineado

Permite corregir o destacar rasgos faciales, de forma inmediata y duradera pero también reversible. Y se usa incluso para disimular lunares o cicatrices, y hasta en casos de alopecia.

La técnica de dermopigmentación, también llamada maquillaje permanente o micropigmentación, tiene su origen y desarrollo en Francia. Emplea pigmentos estériles de una extensa gama de colores, no sólo para corregir rasgos sino también para resaltarlos. Es indoloro y muestra resultados en forma inmediata.

Es un maquillaje duradero (aproximadamente tres años) pero no definitivo, ya que su implantación se realiza en la región subepidérmica y no en la intradérmica. Por eso, el color se va debilitando gradualmente debido a la descamación natural de la piel. Sin embargo, su larga duración basta para poder disfrutar del deporte, agua y vacaciones sin depender de cosméticos o lápices delineadores. Además, al no ser permanente, puede modificarse el tono o el trazado con otra aplicación, según el deseo o la necesidad del interesado.

El microimplante de pigmento se efectúa a nivel de la unión epidermodérmica, con agujas muy cortas. Por eso, es un tratamiento indoloro y no presenta complicaciones. Sus resultados son inmediatos pero, como en el caso de la dermopigmentación, no definitivos: su duración aproximada es de dos a cuatro años. Esto brinda además la ventaja de ser un procedimiento reversible.
La dermopigmentación se utiliza no sólo en el trazado y relleno de cejas, delineado de párpados y relleno (perfilado) de labios. A medida que la técnica se fue difundiendo, se le encontraron nuevos usos que ayudan a solucionar distintos problemas estéticos.

Pigmentos utilizados

La calidad de los elementos empleados en la elaboración de los pigmentos influye en la fijación del trabajo y la estabilidad del color aplicado. Es importante conocer la base en que están químicamente neutralizados, a fin de seleccionar colores que no se degraden.

Pueden utilizarse pigmentos orgánicos e inorgánicos. Los primeros se denominan “D&C”, por ser derivados del carbono. Su peso molecular es menor, tardan más en fijarse y son menos estables, pero más brillantes y luminosos.
Los inorgánicos están compuestos por minerales estériles, principalmente hierro. De su elaboración se logran distintos colores. El beige y blanco se obtienen con el dióxido de titanio, mientras que el rojo, el marrón, el amarillo y el negro se consiguen con óxido de hierro. Son más estables y duraderos y se fijan mejor. Al ser además más densos que los orgánicos, pueden combinarse con estos últimos en una mezcla bien emulsionada. A igual cantidad de cada tipo de pigmento, predominará el inorgánico.

Para ambos tipos, los conservantes son el propilparabeno y el metilparabeno.

Procedimiento mecánico: micropigmentación

Con tecnología avanzada, se han creado máquinas oscilantes que funcionan a batería o a electricidad, y que depositan el pigmento en las distintas capas de la epidermis, hasta llegar a la germinativa o basal profunda. La salida de la aguja descartable puede regularse a distintas velocidades. En el tatuaje, en cambio, la longitud de la aguja no está limitada: pueden depositarse grandes cantidades de pigmentos en la dermis: entre 3.000 y 5.000 puntos por minuto.

Las máquinas oscilantes para micropigmentar permiten emplear agujas de una, dos, tres, cinco y más puntas de acuerdo a la zona a tratar. Por eso, son las que se usan actualmente y resultan muy prácticas a la hora de cubrir grandes zonas, como requieren, por ejemplo, los tratamientos capilares y la reconstrucción areolar.

Cuándo se requiere una dermopigmentación

La dermopigmentación se indica para trazar y rellenar cejas o áreas del cuero cabelludo en casos de alopecia areata, que es la pérdida del pelo en zonas localizadas. También en lunares, pecas y, en el campo de la dermopigmentación paramédica, en las cicatrices en general, luego de cirugías de mamas y de labio leporino, mastectomías, mamoplastías y liftings, entre otras.

Los labios también pueden dermopigmentarse, ya sea para delinearlos, corregirlos o aumentar su contorno por pérdida del color y/o de la forma. En determinados casos, se pueden pigmentar en su totalidad.

En los párpados, además del delineado tradicional, se puede hacer un trazado especial con dermopigmentación para darles luminosidad. También puede darse un efecto 3D y hasta un “Eye-Line” natural con línea punteada.

La dermopigmentación está sólo contraindicada en zonas vascularizadas (angiomas), cicatrices cancerígenas por lesión, en mujeres embarazadas y en pacientes insulinodependientes o anticoagulados. En pieles sensibles o reactivas, debe practicarse con moderación.

Las agujas y sus usos

Para lograr un trabajo con efectos naturales, es muy importante conocer los distintos tipos de agujas y sus diferentes usos. El número y el modo en que están hechas ayudan a lograr diversos efectos.

Las agujas circulares están soldadas concéntricamente. Según su forma, las hileras y la proximidad con que estas están soldadas, se dividen en dos grupos: delineadoras y sombreadoras.

Las agujas lineales están soldadas en paralelo. Las de una sola hilera y las de dos hileras paralelas son sombreadoras. Las de dos hileras intercaladas se conocen como “magnum”.

Colorimetría en dermopigmentación

Para el éxito de la técnica, la colorimetría es clave. Se trabaja con colores primarios, que son la base de todos los colores, y con secundarios, que se forman con la mezcla de dos primarios. Los terciarios son el resultado de agregar al color primario un matiz de un secundario en el cual también participa. Los complementarios, por su parte, resultan de mezclar un primario complementario de aquel secundario en el que no participa.

Los colores también tienen temperatura: según el grado “relativo” de calor o de frío que posean, pueden ser cálidos (rojo, naranja, amarillo) o fríos (violeta, azul, verde).
Su densidad es el peso “relativo” de un color y su grado de permanencia en la piel. El azul tiene densidad alta, mientras que la del rojo es media y la del amarillo es baja.

Fórmulas correctivas en micropigmentación

Debido a las frecuentes consultas de pacientes que piden que se les corrija la forma y el color de su dermopigmentación, es necesario saber de colorimetría para reconocer la pigmentación base de cada individuo.

El objetivo es saber degradar un pigmento y lograr ver el color predominante de la base, para poder catalogarlo como “frío” o “cálido”.

También es importante el manejo de los colores análogos, los complementarios y los triádicos, lo que ayuda a modificar las fórmulas correctivas de acuerdo a las características de cada individuo.

Entendemos por color análogo el que es inmediato a un complementario. Y por complementario, el opuesto. Por ejemplo: el rojo es complementario del verde, y los análogos de estos colores son entonces el rojo naranja, el rojo violeta, el amarillo verdoso y el azul verdoso. Los colores triádicos son los primarios y secundarios.
Un gran aliado en este trabajo es el arco cromático, que orientará sobre la forma y la gama de colores que pueden corregir el tono implantado.

Estas fórmulas correctivas y las recomendaciones no siempre darán un 100 por ciento de resultados favorables. No todos los casos e individuos son iguales, y cada piel responde de manera diferente y tiene un tono particular.

Dermodespigmentación

Cada vez hay más demanda de este procedimiento, ya sea porque hay pigmentos incorrectamente aplicados, porque no han resultado satisfactorios o porque han sufrido fotodegradación, entre otros motivos.

Existen distintas técnicas para despigmentar: cualquiera que se ponga en práctica debe ser aplicada con mucho cuidado. Un trabajo improvisado puede causar lesiones irreparables.

En primer lugar, es necesario evaluar la calidad de la piel, la profundidad de la técnica empleada y el tipo de pigmento que fue utilizado. Hecho esto, deben tomarse ciertas precauciones a la hora de aplicar la técnica: lavarse escrupulosamente las manos, usar productos descartables en todo el proceso, desechar las agujas utilizadas y sus protectores, y aplicar anestesia tópica en la zona a tratar.

Beatriz Archiprete, cosmiatra universitaria, vicepresidenta de la Unión Internacional de Profesionales de Estética (UIPE) y directora del Centro de Atención Estética Beatriz Archiprete.

beatrizarchiprete@gmail.com
www.beatrizarchiprete.com.ar

Si desea contactar al profesional, para realizar consultas y profundizar sobre lo expuesto en la nota, envíenos su correo a: info@conceptoestetico.com.ar

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