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INVISALIGN: Los alineadores invisibles

Un sistema de alineadores invisibles

Desde hace más de diez años, los alineadores invisibles de la compañía estadounidense Align Technology se han expandido por Estados Unidos. Ahora, la técnica pretende conquistar el mundo. Un novedoso tratamiento que aprovecha avances tecnológicos para ofrecer innegables beneficios.

Hoy en día, 1 de cada 5 pacientes de ortodoncia en Estados Unidos supera los 25 años. Sin embargo, la mayoría de los ortodoncistas son consultados sobre la edad máxima para poder empezar un tratamiento. Muchos adultos quieren enderezar sus dientes para mejorar su estética, su sonrisa y su función masticatoria, pero la sola idea de pegarse los tradicionales «brackets» los desmotiva.

Hasta fines del siglo pasado, sólo se podía ofrecer, como alternativa a los «brackets» metálicos, unos cerámicos que lograban que la aparatología sea menos visible. Pero en 1999, la compañía Align Technology puso en el mercado de los Estados Unidos un sistema de alineadores transparentes con el nombre registrado de Invisalign. Al otro año, la empresa lanzó una campaña publicitaria masiva por televisión y los medios gráficos, lo que obviamente instaló su reconocimiento entre los pacientes.

La demanda generada por las publicidades obligó a los ortodoncistas a investigar la técnica.

Invisalign, sus imitadores y las técnicas tradicionales En mi caso personal, desde mi consultorio en Los Ángeles, tuve que vencer el escepticismo propio de una “vieja dentista”, ya que, por más de 30 años, traté a mis pacientes con distintas aparatologías fijas. De todas formas, estudié, me certifiqué y comencé a usar Invisalign.

Después de una década, aparecieron otras compañías en Estados Unidos con alineadores similares. Clear Correct es la más importante, pero no se distribuye a nivel internacional, mientras que Invisalign se ha expandido por Europa, Asia y Latinoamérica.

Aunque, originalmente, fue pensada para los adultos, la técnica también sirve para adolescentes, gracias a la variante de Invisalign Teen. En todas sus manifestaciones, se trata de una técnica que le brinda muchas ventajas al paciente. Los adultos que llevan adelante una vida profesional y social activa pueden seguir su rutina sin cambios. Los alineadores se deben usar 20 horas por día, pero se pueden retirar para la higiene dental y a la hora de la comida. Por lo tanto, el paciente no debe cambiar sus preferencias alimenticias, y puede disfrutar de un buen sándwich o una manzana, algo que quizás no podría haber hecho con brackets
fijos. También, los alineadores transparentes, al ser removibles, permiten una higiene completa de la boca. El paciente puede pasarse el hilo dental y cepillarse sin ninguna interferencia.

Es común que los adultos tengan problemas con la acumulación de placa y tártaro, especialmente con los brackets linguales, muy populares últimamente en Europa y Sudamérica. En Estados Unidos, mientras tanto, no alcanzaron mayor trascendencia, debido a la laboriosa técnica, los problemas periodontales y gingivales, las frecuentes lastimaduras en la lengua y las dificultades en dicción y masticación que pueden ocasionar.

Personalmente, uso brackets linguales en contados casos y por pocos meses, para evitar los problemas periodontales. Casi siempre, el tratamiento puede hacerse
con alineadores más cómodos y saludables. Sólo el profesional entrenado sabe seleccionar el caso apropiado y planear el curso del tratamiento. Invisalign no deja de ser una herramienta más del ortodoncista, por más que sea altamente tecnológica y sofisticada.

¿Invisaling o braquets?


La tabla expuesta a continuación compara Invisalign con otras opciones de tratamiento.
Considerando que por lo general, la media de duración de tratamiento de un paciente Invisalign es de un año, la elección es fácil: Invisalign.

Invisalign Digital: cómo se prepara un tratamiento

Lo que no quita que sea una técnica asombrosa. Uno de sus rasgos más maravillosos se encuentra en su software. A través de un escaneo de las impresiones de los arcos dentarios del paciente, apreciamos una imagen digital del caso y simulamos todos los movimientos y correcciones que se deben aplicar. Sobre este lienzo virtual, realizamos el tratamiento una y otra vez, hasta que los resultados sean los adecuados. Debemos detallar dónde preferimos hacer los desgastes, qué dientes no lo tolerarían, cuáles tienen una endodoncia y pueden ser desgastados más agresivamente y cuál diente sacrificaríamos si fuera necesaria una extracción, entre otras decisiones. Cada una de nuestras preferencias se vuelca al software y, en 48 horas, nuestra computadora nos devuelve el resultado digital. Si no estamos conformes, corregimos algunos detalles y volvemos a iniciar el proceso. Esto se repite hasta lograr una versión del tratamiento que nos satisfaga.

Una vez lograda la proyección digital, podemos citar a nuestro paciente para mostrarle una animación completa del tratamiento, desde el primer hasta el último día, para que pueda percibir cómo quedará, cuánto tiempo llevará y hasta dónde es posible la corrección de su problema. Si el paciente aprueba lo que ve, aceptamos aquella versión del tratamiento y, en pocas semanas, luego de pedir el envío a la compañía, recibimos todos los alineadores necesarios. Cada juego de alineadores corresponde a una fase del tratamiento. Cuando se completa una fase, se continúa a la próxima. Cada juego, a su vez, llega en-sobrado con su número de fase, el nombre del doctor, el número del caso y el nombre del paciente.

Un caso estándar requiere de 18 a 24 juegos de alineadores. Cada uno debe ser usado alrededor de 3 semanas, por lo que el tratamiento completo dura de 12 a 18 meses. Pero no siempre es necesario hacerse un tratamiento integral, y existe una opción para quienes sólo buscan mejorar su línea de sonrisa: Invisalign Express, que logra correcciones estéticas rápidas con menos de 10 juegos de alineadores. Tras el tratamiento, sea integral o parcial, el paciente necesita una etapa de contención, como en cualquier otro tratamiento de ortodoncia.

Una solución estética y efectiva

El único problema con Invisalign es el costo. Cuesta un 50% más que la ortodoncia
tradicional. De todos modos, para quienes tienen las posibilidades económicas, las ventajas son innegables. Con los alineadores invisibles podemos tratar una gran variedad de casos y resolver, no sólo problemas estéticos, sino también funcionales. Es posible modificar la oclusión hasta media cúspide, aplicar correcciones de línea media, realizar expansiones, etc. Otros casos se preocupan más por lo estético, pero cuando están involucrados componentes funcionales, el paciente, luego de ver la animación virtual de su tratamiento, generalmente opta por una solución integral.

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