Email

Contraseña:

Si olvidaste tu password escribinos a info@conceptoestetico.com.ar

COMPRÁ
CONCEPTO ESTÉTICO
Sudar: ¿Bueno o malo?.
El tabaquismo y el sueño.
Un gimnasio generador de electricidad.
La leche materna, antídoto contra las enfermedades respiratorias.

Revista N° 50


LA CLOROFILA, UN JUGO DE VIDA
La energía del sol

Es el líquido vital de las plantas, pero también llena de vigor a los humanos:
oxigena la sangre, fortalece las defensas y protege contra el cáncer. En esta nota, cómo consumirla y de qué forma sumarla a la rutina diaria.

La clorofila es una familia de pigmentos verdes que permite a las plantas absorber energía a partir de la luz del sol, en el proceso conocido como fotosíntesis. Las formas de vida fotosintéticas aparecieron en la Tierra hace 3.600 millones de años.

El alemán Hans Fischer fue uno de los primeros científicos modernos en investigar la composición estructural de la clorofila y de la sangre, lo que le valió el Nobel de Química en 1930. Una década después, el investigador estadounidense Benjamin Crunkin recomendó la clorofila por sus beneficios antisépticos. En un artículo para la revista científica The American Journal of Surgery, enumeró los usos clínicos de
este pigmento: neutraliza olores; participa en el tratamiento de infecciones por estreptococo, de la sinusitis crónica, de impétigo, de piorrea, de infecciones vaginales por parásitos y de inflamaciones en el cuello del útero y en los oídos; ayuda a curar heridas; acelera la cicatrización después de injertos de piel; reduce
venas varicosas y úlceras de las piernas; sana llagas en el recto; baja la fiebre tifoidea; fortalece el sistema inmunológico y, a nivel celular, desintoxica todo el cuerpo.

En aquellos años, la investigación acerca de los beneficios de la clorofila fueron financiados en buena parte por Charles Kettering, quien se desempeñó como presidente de la junta directiva de General Motors. Esto permitió estudiar el pigmento bajo los estándares requeridos por la FDA (Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos), lo que dio lugar a más de 40 artículos en publicaciones médicas sobre sus efectos curativos.

Hasta el médico suizo Maximilian Bircher- Benner, famoso por haber creado el muesli, pregonó los beneficios de la clorofila: “mejora las funciones cardíacas y afecta el sistema vascular, los intestinos, el útero y los pulmones. También
aumenta el intercambio de nitrógeno y, por lo tanto, es un tónico que, considerando sus beneficiosas propiedades, no puede compararse con ningún otro”. Para él, el wheatgrass o jugo de pasto de trigo, los brotes de vegetales crudos y las verduras de hojas verdes son “pura energía solar concentrada”.

El doctor estadounidense Bernard Jensen confirmó, por su parte, que el jugo de clorofila se digiere en pocos minutos y que para ello se usa muy poca energía corporal. Para Jensen, los alimentos ricos en este pigmento funcionan como un almacén de energía lumínica solar y regulan el calcio en el organismo de forma similar a la vitamina D. Incluso muchos de los beneficios que los seres humanos obtienen del sol también pueden encontrarse en los alimentos verdes ricos en clorofila.

Pero la primera en aplicar estos conocimientos a un estilo de vida y de nutrición en
particular fue la doctora estadounidense de origen lituano Ann Wigmore. El estilo Life Food (alimentación de vida) propone una dieta a base de frutas y verduras crudas, a través del cual logró curaciones extraordinarias. En 1968, fundó el Hippocrates Health Institute, que aún funciona y en el cual todos los que quieran
aprender un nuevo estilo de vida pueden internarse.

El fisiólogo alemán Otto Heinrich Warburg, ganador del Nobel de Medicina en 1931, descubrió que el cáncer se multiplica en ausencia de oxígeno y que las células cancerosas no pueden sobrevivir en presencia de altos niveles de ese elemento. Wigmore aplicó esos conocimientos sabiendo que la clorofila presenta grandes cantidades de oxígeno, y se concentró particularmente en la que contiene el jugo de pasto de trigo, una modalidad de consumo de clorofila que revolucionaría la cultura popular, especialmente en Estados Unidos.

En 1980, el Dr. Chiu Nan Lai, del Centro Médico de la Universidad de Texas, descubrió que los extractos de clorofila de vegetales verdes inhiben la acción cancerígena del benzopireno y el metilcolantreno, dos mutágenos.

Las pruebas de Ames, que evalúan el potencial mutagénico de compuestos químicos, demuestran que la clorofila líquida neutraliza el efecto cancerígeno del polvo de carbón, del tabaco y de otros compuestos. Y su extracto es el mejor
protector contra dosis potencialmente letales de rayos X y radioterapia.

Sus beneficios han sido comprobados incluso en estudios prolongados, como el que se hizo a lo largo de 20 años a 20.000 trabajadores de una compañía de teléfonos. La investigación arrojó que el betacaroteno, ingrediente natural de las zanahorias y los vegetales verdes, disminuye notablemente el riesgo de cáncer
de pulmón en quienes fuman. También se determinó que una dieta alta en ese pigmento puede invalidar los efectos negativos de tres décadas de cigarrillos y, según 19 de 21 estudios examinados por el Instituto Nacional de Cáncer, contribuye a reducir en al menos un 40 por ciento el desarrollo de algunos tipos de esta
enfermedad. La clorofila es además una buena aliada a la hora de calmar los efectos de la quimioterapia.

La Redacción


Si desea contactar al profesional, para realizar consultas y profundizar sobre lo expuesto en la nota, envíenos su correo a: info@conceptoestetico.com.ar

Medios de pago
Buscanos en: